El GRR en la COP-MOP

Bonn - Alemania 2008


GRR
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Presentación

Estamos en Alemania con Lilian Joensen y Stella Semino, invitados por organizaciones ecologistas y antiglobales amigas, participando de la cuarta reunión del protocolo sobre Biotecnología que se desarrollará en Bonn, entre el 12 y el 16 de mayo. Inmediatamente después y en el mismo sitio, se realizará la novena reunión de la Convención sobre Biodiversidad. Alemania es en esta oportunidad, la sede de la conferencia mundial sobre la diversidad biológica, en que se tratará de promover respuestas globales para enfrentar la pérdida sin precedentes de diversidad biológica en el planeta. Firmada en la cumbre de Río de Janeiro en 1992 esta Convención, es el tratado internacional para la conservación y el uso sustentable de la diversidad biológica y el reparto equitativo de sus beneficios. Con 191 países que lo han firmado, recordemos que no se encuentra entre ellos todavía EEUU; el convenio tiene una vigencia prácticamente planetaria y es la propuesta superior que han podido consensuar los diversos gobiernos para preservar la vida sobre la Tierra frente a la voracidad creciente del Capitalismo globalizado. En esta oportunidad, se reúne asimismo la cuarta conferencia de las Partes del Protocolo de Cartagena en seguridad de la Biotecnología que, como su nombre lo indica intenta fijar reglas para el manejo, el traslado y la comercialización de los organismos genéticamente modificados. En estos encuentros internacionales en que se debaten temas absolutamente decisivos para el futuro de la humanidad, son muchos los activistas que se hacen presentes para manifestarse, o para actuar sobre las delegaciones de sus propios países. Lamentablemente también, son cada vez más los representantes y lobbystas de las empresas y Corporaciones globales, los que participan en estos encuentros, y realizan intensos trabajos de cooptación sobre los delegados. Entre estos hombres y mujeres que expresan a los Agronegocios sin mayores pudores y que insisten en las bondades ilimitadas de la Biotecnología para solucionar el hambre del mundo, abundan los científicos o supuestos científicos, que responden a visiones mecanicistas y mesiánicas de una ciencia puesta al servicio de las corporaciones. Este es en definitiva el paisaje humano e institucional en el que estamos dando nuestro combate.

A lo largo de los últimos años hemos seguido muy de cerca en sus comportamientos y propuestas a las delegaciones argentinas, somos testigos del grado de envilecimiento alcanzado por nuestros gobiernos a través de sus representantes. Vimos, en aquel momento, el modo en que la delegación argentina enfrentó a las otras 190 partes en cerrada defensa de las políticas corporativas, en la ciudad de Montreal allá por el año 2002, luego en Kuala Lumpur en 2004 se puso en evidencia el papel de la Delegación argentina como vocero de las corporaciones y de los EEUU a favor de los OGM , y en la siguiente reunión, en Curitiba año 2006, en que ya sin mayores ocultaciones, la Secretaría de Agricultura asumió formalmente la conducción de la delegación argentina, reemplazando lisa y llanamente a la Cancillería. Un hecho inaudito, que puso al descubierto, quienes conducían verdaderamente este modelo de sojización y de exportación de commodities transgénicas y el modo en que se ha llegado a descuartizar al Estado nacional. Han convertido ahora la delegación y la propuesta que el Estado Nacional ha traído a Bonn en un acuerdo ilegítimo entre los grupos que disputan el estado tribalizado y fragmentado por las diversas mafias del poder, y donde pesan de manera decisiva, los agronegocios adueñados de la Secretaria de Agricultura. En estas situaciones de privilegio y de posesión del poder del estado que generan las empresas, lo que menos importa es el interés nacional, la Constitución que nos rige, los acuerdos internacionales que ha firmado la República y el destino de nuestra América Latina. En esta oportunidad y cuando la Patria se desgarra en una crisis provocada por los grandes productores sojeros y por una cierta izquierda sumisa a las necesidades de la China globalizada, y cuando el Gobierno pareciera oscilar entre el autismo y el acorralamiento, nuestra delegación ante las Naciones Unidas en Bonn es presidido por Moisés Burachik, miembro de la CONABIA, la Comisión Nacional para la Biotecnología Agropecuaria, que depende de la Secretaria de Agricultura, representante de los agronegocios y de las corporaciones, ángel negro de las demandas argentinas contra la UE en el Comité de negociación de la OMC por la moratoria europea contra transgénicos, profesor de Ciencias Exactas de la UBA y expresión en los ámbitos académicos de la políticas duras con que las Corporaciones forman sus cuadros biotecnológicos entre nuestros jóvenes para que sirvan sus intereses globales. Que Moisés Burachik sea el Jefe de la delegación argentina ante la MOP es un hecho obsceno, un escándalo, que devela la esquizofrenia de los discursos oficiales, su incongruencia, su patética impotencia, no importa si proveniente de la ignorancia, de la inoperancia o de las complicidades. Que en mayo del 2008 y cuando los sojeros están interrumpiendo la circulación por las rutas y empujando al precipicio la institucionalización de la Republica, Moisés Burachik, tal vez una de las expresiones mas brutales de la ciencia corporativa y de los agronegocios que parasitan el Estado argentina, presida nuestra delegación internacional en Alemania ante la MOP, nos llena de vergüenza y de indignación, y nos disponemos a denunciarlo ante todas las delegaciones reunidas en esta ciudad de Bonn. Estamos cansados de los dobles discursos, de las sumisiones ideológicas del progresismo frente a las empresas, así como del modo en que se continúan reciclando detrás de nuevos rostros, los antiguos mecanismos coloniales. Como GRR y ante la claudicación de nuestros delegados, asumimos en Bonn, la verdadera representación de una Argentina asolada por los monocultivos y por la contaminación transgénica, una Argentina que han puesto de rodillas frente a las Corporaciones como Cargill y como Monsanto, y que hoy gritaremos muy fuerte que merece otro destino.


Jorge E. Rulli


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