CARTA AL OBISPO DE ZÁRATE CAMPANA

 

Marcos Paz, 25 de octubre de 2011

Señor Obispo de Zárate Campana

Monseñor Dr. Oscar Sarlinga

 

De nuestra mayor consideración:

 

                                                     Hace  muchos años que como creyentes, tanto como ciudadanos y como grupo social, luchamos contra las consecuencias que en nuestro país provocó la implantación en los años noventa de un modelo de Agronegocios complementado con agricultura química de escala, semillas GM y desarraigo rural. A lo largo de estos años hemos registrado personal y dolorosamente, tanto como en películas y libros, las pavorosas consecuencias de ese modelo productivo. Hemos estado alguna vez con el Cardenal Bergoglio exponiendo esos estremecedores informes acerca de las consecuencias de fumigaciones e ingestas de soja por parte de los sectores más pobres de la población. Ahora, nos sorprende informarnos que en el próximo mes de noviembre, se realizará en los Cardales un encuentro que versaría sobre los transgénicos y el hambre del mundo, y que, pareciera contar con el auspicio o el respaldo de ese Obispado. Entendemos que el tema no hace al campo de la doctrina sino al de ciertas opiniones éticas y tecnológicas ante las que el creyente tiene lugar a opciones. No obstante, dada la autoridad de los prelados de la Iglesia y el riesgo de que se legitimen políticas que benefician a ciertas corporaciones,  nos permitimos recordar al respecto las declaraciones a la Prensa Vaticana del Director de la Sala de Prensa del Vaticano en diciembre del año anterior. Queremos  aclararle padre Obispo, que esas declaraciones se dieron ante situación semejante a la que ahora enfrentamos,  aún más todavía, tan semejante que los nombres de los participantes se repiten, en especial el del biólogo argentino Moisés Burachik. Según la prensa vaticana y ante la confusión periodística que daba por sentado una definición de tipo institucional, el vocero vaticano aclaraba: “Sin embargo la declaración – precisó el padre Lombardi – no debe considerarse como una declaración de la Academia Pontificia de las Ciencias, pues la Academia como tal, que cuenta con 80 miembros, no ha sido consultada sobre ello, ni tiene previsto una consulta semejante”.  “Mucho menos, por tanto, puede considerarse la declaración como una postura oficial de la Santa Sede o del magisterio de la Iglesia sobre el tema”, concluyó.

Es por lo anterior y ante el riesgo de que volvamos a vivir ese tipo de confusiones que comprometen gravemente la imagen de nuestra Iglesia y en la humilde seguridad de poder aportar claridad a una situación difícil y compleja, es que le solicitamos podamos ser recibidos por su Excelencia lo antes posible. Lo saludamos con el mayor respeto.

Jorge Eduardo Rulli

GRR Grupo de Reflexión Rural

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