EL HAMBRE EN EL MUNDO, EL NEGOCIO DE LAS EMPRESAS DE BIOTECNOLOGÍA Y EL RESPALDO DEL OBISPO OSCAR SARLINGA DE ZARATE CAMPANA
 

"Si los agricultores de África tuviesen la propiedad de una mayor cantidad de tierras fértiles de cultivo y estuviesen a salvo de los conflictos armados y la contaminación, no necesitarían de los cultivos modificados genéticamente para producir alimentos”, dijo el responsable del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz[i].

 

“Cultivar semillas patentadas modificadas genéticamente es entrar en el juego de la dependencia económica, … una nueva forma de esclavitud”,  dijo el cardenal Peter Turkson.   “Se trata de un escándalo el que cerca de mil millones de personas sufran hambre, sobre todo porque hay comida suficiente para alimentar a todo el mundo”,  dijo el Cardenal.  “Cultivos y animales son destruidos debido a las estrictas restricciones comerciales o con el fin de mantener altos los precios de los alimentos, y en los países ricos los alimentos se tiran a la basura. Las técnicas de biotecnología agrícola resultan inútiles en las zonas en conflicto y las áreas devastadas por la explotación de los recursos naturales”.

 

No obstante reiteradas manifestaciones similares de muchos eminentes religiosos y hombres de Fe acerca de las verdaderas razones del hambre de más de un millar de millones de seres humanos en el mundo, así como de repetidos cuestionamientos a la apropiación de las semillas campesinas por parte de las empresas, los lobbistas no ceden en su afán de obtener el respaldo moral de las Iglesias. Desde hace algunos años la presión más formidable de los diplomáticos de los EEUU y de empresas como Monsanto, se ejerce sobre el Vaticano para arrancarle un respaldo a los OGM, aprovechando que el Obispo argentino Monseñor Sánchez Sorondo, canciller de la Academia Pontificia de Ciencias a la vez que miembro de la Academia de Ciencias de Cuba[ii], resulta funcional a los intereses de las corporaciones de la Biotecnología.

 

Así fue como en mayo del año 2009, las corporaciones  hicieron un esfuerzo en las Academias Pontificias de Roma por persuadir al Vaticano a modificar su actitud respecto a las Biotecnologías, y para que respaldara la propuesta de resolver el hambre del mundo mediante las semillas genéticamente modificadas y las prácticas agrícolas que las acompañan. No obstante los discursos anti sojeros fuertemente instalados en ese año electoral en que el Gobierno argentino se enfrentó con la Mesa de Enlace, los representantes oficiales de nuestro país tuvieron una destacada actuación y en especial la Cancillería se hizo presente en ese encuentro a través de Moisés Burachik, uno de los máximos representantes de estas políticas en el Estado, para expresar los supuestos éxitos del modelo de la Soja RR en la Argentina.

 

Debemos aclarar que las numerosas gestiones que hiciéramos en aquellos días sobre embajadores, el Nuncio, prelados y diversos funcionarios, no dieron ningún resultado. Desconocían el tema o no respondieron. Tampoco lo hicieron desde la Academia Pontificia, a la que le solicitamos en un primer momento participar y luego le solicitamos conocer las conclusiones del encuentro. Pronto advertimos el clima de silencio y reserva que imperaba en relación al tema en diversos ambientes y se nos hizo claro que, mencionarlo, no resultaba políticamente correcto.

 

A lo largo del año 2010 no obstante, las conclusiones de ese seminario se difundieron de manera equívoca, instalando en muchos medios de la prensa internacional la convicción de que el Vaticano había tomado posiciones a favor de los OGM. Esta situación solo pudo disiparse parcialmente cuando Monseñor Federico Lombardi, Director de la sala de prensa del Vaticano, se vio obligado a declarar públicamente que: “El documento conclusivo de la Semana de estudio con el título Transgenic Plants for Food Security in the Context of Development, o sea “Las plantas transgénicas para la seguridad alimentaria en el contexto del desarrollo”[iii], esponsorizada por la Academia Pontificia de las Ciencias en mayo de 2009, no constituía una declaración oficial de la Santa Sede sobre el tema.  

 

Según afirmó en esa conferencia de prensa el vocero vaticano:  “en la Semana de estudio habían tomado parte 40 expertos, siete de los cuales académicos pontificios, entre ellos el entonces presidente de la Academia Pontificia de las Ciencias, el profesor Nicola Cabibbo, mientras que los demás expertos eran externos”. “Sin embargo la declaración – precisó el padre Lombardi – no debe considerarse como una declaración de la Academia Pontificia de las Ciencias, pues la Academia como tal, que cuenta con 80 miembros, no ha sido consultada sobre ello, ni tiene previsto una consulta semejante”.   No obstante las aclaraciones, el daño estaba hecho y la voluntad de resistir las presiones de las empresas de Biotecnología había sido seriamente afectada…

En un documento emitido por el GRR en enero de este año 2011 y bajo el nombre de  “Monsanto, el Gobierno argentino y las presiones sobre el Vaticano para obtener un respaldo explicito a los OGM”, nosotros afirmábamos: “Una vez más, sorprende la doble personalidad de un gobierno que confunde a muchos ingenuos con sus discursos progresistas y sus peleas domésticas con Clarín o con Macri, y que en el plano internacional es capaz de jugar tan fuerte como ha jugado tantas veces, a favor del libre comercio, de los mercados globales, en respaldo irrestricto a las Biotecnologías y a favor de las Corporaciones como Monsanto.” [iv]

 

A lo largo de este año 2011 algunas situaciones se definieron aún más todavía, y no precisamente para bien. Tenemos la certeza que el país se reconfiguró en función de ciertas monoproducciones y que el modelo de la sojización y de la Biotecnología, tiende a institucionalizarse como el Proyecto argentino. Lo prueban las recientes elecciones en que lo productivo y el modelo de país agroexportador se dan por supuesto y quedan fuera de los debates, también el modo en que el Ministro de Agricultura y otros funcionarios hacen propio el discurso de los sojeros lúcidos que devienen nuevos dueños de la Argentina y que propagandizan el poder del conocimiento, poder que surgiría del respaldo a una ciencia formadora de tecnócratas para las empresas, y a un festival de patentamientos donde lo que se juega son los patrimonios genéticos de nuestra diversidad biológica.  En este contexto, nos informamos con penosa sorpresa que, con el auspicio del Obispado de Zárate Campana que preside Monseñor Dr. Oscar Sarlinga, se convoca a una reunión el próximo 26 de Noviembre en el Hotel Sofitel La Reserva de la localidad de Campana, denominada    “I Jornada Sapientia sobre las nuevas biotecnologías para combatir el hambre en el mundo: el aporte de las plantas transgénicas y el papel de la agricultura argentina".[v]     Una de las personas que expondrá será, nuevamente, el Biotecnólogo Moisés Burachick que, con el respaldo y el acompañamiento del Ministro Julián Dominguez, parece número puesto en estos encuentros supuestamente científicos, en que jamás se hallará una opinión contraria al del interés empresarial. De tal manera, de reproduce en la Argentina y ahora con el respaldo del Obispo Oscar Sarlinga, el mismo procedimiento de presión sobre las estructuras de la Iglesia que se realizara antes en el Vaticano.  El tema nos parece particularmente grave y no creemos que sea casual que justamente la localidad de Campana sea la sede principal de Monsanto en la Argentina.

 

Las técnicas transgénicas o manipulación genética de las semillas tal como la realizan las empresas transnacionales, son la expresión de un pensamiento presuntamente científico, cuyos paradigmas son fuertemente lineales, secuenciales y mecanicistas. Esa mirada hoy cuestionada, reduce el mundo a una suma de fragmentos de la realidad, en los cuales la ley de causa efecto busca obtener resultados que se traduzcan en ganancias, e ignora el entorno o menosprecia las probabilidades de riesgo a la vida y al Planeta, bajo el axioma de que todo supuesto progreso asociado al uso de tecnologías de punta, resulta benéfico. No solo no estamos de acuerdo con ello, sino que nos hemos comprometido a denunciar con todas nuestras fuerzas estas políticas que nos neocolonializan. Cuanto más todavía, habremos de hacerlo cuando como ahora, en este encuentro de lobbistas, se trata de implicar en las políticas de las empresas a aquellos que suponemos deben preservar una cierta autoridad moral para levantar su voz ante el horror económico de la Globalización, horror que ha conducido a que más de un millar de millones de seres humanos sufran o mueran de hambre en un Planeta sacudido por periódicas crisis de sobreproducción y despilfarro de energías. 

GRR Grupo de Reflexión Rural

1 de noviembre de 2011

 

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[i] http://noticiasdeabajo.wordpress.com/2011/01/09/cardenal-del-vaticano-los
-ogm-son-una-nueva-forma-de-esclavitud/

[ii] http://www.cubaminrex.cu/Multilaterales/Articulos/Socio
Humanitarios/Unesco/Pleno%20Conmemorativo.html

[iii] http://www.pararelmundo.com/documentos/plantas-transgenicas-para-la-
seguridad-alimentaria-en-el-contexto-del-desarrollo/

http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=31994

[iv] http://www.pararelmundo.com/documentos/monsanto-gobierno-argentino
-presiones-vaticano-respaldo-ogm-transgenicos/

[v] http://www.lanacion.com.ar/1416413-sintesis