EL CAMBIO CLIMATICO ES UNA TRAGEDIA ¿ES TAMBIÉN, OPORTUNIDAD PARA NUEVOS AGRO NEGOCIOS?

Nos hemos convocado en esta reunión Cumbre sobre Cambio Climático, para denunciar las nuevas amenazas y evaluar los ecosistemas devastados o en extremo peligro. Debemos desenmascarar la carrera extractiva a escala mundial que especula con nuestros territorios. Ahora, en medio de la tragedia, se nos propone como nuevos agronegocios, la forestación en gran escala y la agricultura industrial con siembra directa, respaldadas por los bonos de carbono. Proyectos que son la continuidad misma de las agresiones a la Naturaleza que hemos sufrido hasta el momento.

En las relaciones neocoloniales que las Corporaciones Transnacionales y el capitalismo globalizado establecen con nuestros países, han reemplazado los valores de la vida por ecuaciones contables; han impuesto criterios de crecimiento y de escala, en los que se rinde culto a las tecnologías y al progreso, y en los que se extravía toda promesa de justicia. El resultado de estas sumisiones a los poderes globalizados son nuevas dependencias, son la pérdida de identidad y una extendida infelicidad.

La gigantesca deuda ecológica que hipoteca el ambiente, compromete la suerte de las próximas generaciones…mientras las empresas aprovechan encuentros como éste sobre Cambio Climático, para impulsar nuevos y más apocalípticos negocios.


En esta etapa de post globalización, de mercados certificados y supuestas sociedades del conocimiento, los maquillajes verdes y las complicidades parecen ser las nuevas reglas. Las grandes ONGs y un ambientalismo dispuesto a encubrir los mecanismos de dominio internacional, han devenido cómplices de las políticas diseñadas desde la Responsabilidad Social Empresarial, RSE. La idea de Soberanía ha sido borrada de los discursos y de las agendas y sólo existe un amplio espacio para la soberanía biotecnológica en los países periféricos. Se trata de replicar sobre otros países y con el apoyo de las Corporaciones, los modelos de contaminación y de saqueo basados en los monocultivos, en las tecnologías de punta y con organismos genéticamente modificados. El imperio de la ciencia empresarial ahoga la Naturaleza y prescinde del hombre. ¿Quiénes deciden, quiénes son prescindibles? Los países centrales lo deciden…lo deciden al generar este modelo de dominación. Ellos no son co-habitantes del mundo, sino que deciden qué es lo que va a ocurrir con el mundo... En un planeta globalizado y regido por las reglas férreas del consumismo, de la industria bélica y de los sistemas extractivos, los que menos consumen serán inevitablemente los prescindibles, serán los nuevos condenados de la Tierra...

 

La Revolución Biotecnológica, es la continuación de la “Revolución Verde” que aplicó en la agricultura el criterio bélico, los insumos tóxicos y la mecanización derivadas de las dos grandes guerras mundiales. Esas supuestas revoluciones, han generado hambre, desarraigo e inenarrable miseria a nuestro mundo, arrastrándolo a un proceso irreversible de crecientes cambios climáticos y catástrofes ecológicas. Los hambrientos superan el millar de millones y continúa la expulsión de poblaciones campesinas de sus territorios y aumenta de modo catastrófico la inseguridad alimentaria. En plena era de agotamiento de los recursos fósiles, es dable suponer que la finalización de la fabulosa fuente de energías que significó el petróleo para la humanidad, provocará colapsos difíciles de prever, y que este modelo impuesto de territorios vaciados de sus poblaciones y de enormes megalópolis de miseria y hacinamiento, puede significar una trampa espantosa para una parte importante de la población del planeta. Esto es lo que hemos venido a manifestar a Copenhague.

 

GRR Grupo de Reflexión Rural de Argentina / www.grupodereflexionrural.com /  Noviembre 2009